
Salsa verde mexicana en Colombia: tomatillo, no uchuva
El tomatillo se consigue en Colombia y es la base de la salsa verde mexicana. Cómo reconocerlo, no confundirlo con la uchuva y prepararlo cocido o crudo.
Muchos colombianos no saben que el ingrediente clave de la salsa verde mexicana se vende en su propio supermercado. El tomatillo, que en México también se llama tomate verde o tomate de cáscara, apareció en la sección de verduras de Olímpica en octubre de 2026, empacado como tomate tomatillo verde. Con él se prepara la salsa más común de las taquerías mexicanas y la base de las enchiladas verdes, los chilaquiles verdes y el pozole verde.
Tomatillo no es uchuva ni tomate verde inmaduro
La confusión más habitual en Colombia es con la uchuva. Las dos son de la misma familia y las dos vienen envueltas en una cáscara seca parecida a un farolito de papel, pero no tienen nada que ver en la cocina. La uchuva es una fruta pequeña, naranja y dulce; el tomatillo es más grande, verde, firme y claramente ácido. Una salsa hecha con uchuvas sale dulce y con otro color, y no sirve para enchiladas.
Tampoco sirve el tomate chonto verde, es decir, un tomate rojo todavía sin madurar. Tiene una acidez distinta, más astringente, y una textura harinosa cuando se cocina. Si en la tienda no hay tomatillo, es mejor preparar otra salsa, como una salsa roja o un pico de gallo, que forzar un sustituto.
Cómo escoger y limpiar el tomatillo
Busca tomatillos firmes, de color verde brillante, que llenen la cáscara. Si la cáscara está muy seca y suelta, el fruto puede estar pasado; si está húmeda o con manchas oscuras, también. Para limpiarlos, retira la cáscara con las manos y lávalos con agua tibia: tienen una película pegajosa natural que se va al frotarlos.
Se guardan en la nevera, dentro de su cáscara, hasta dos semanas. Ya pelados, conviene usarlos en uno o dos días.
Salsa verde cocida
Es la versión más versátil. Pon en una olla los tomatillos pelados, un trozo de cebolla blanca, un diente de ajo y el chile. En México se usa chile serrano; en Colombia funciona un ají picante fresco, al gusto. Cubre con agua y cocina a fuego medio hasta que los tomatillos cambien de verde brillante a verde oliva, unos diez minutos: si se cocinan de más, revientan y amargan.
Escurre, guarda un poco del agua de cocción y licúa con un puñado de cilantro y sal. Ajusta la textura con el agua reservada. Para una salsa más profunda, fríela unos minutos en una cucharada de aceite caliente: se oscurece un poco y gana sabor. La receta completa de salsa verde trae las cantidades exactas.
Salsa verde cruda y salsa asada
La salsa cruda se hace licuando el tomatillo pelado sin cocinar, con cebolla, cilantro, chile y sal. Es más ácida y fresca, ideal para tacos de carne asada o de pescado. Hay una versión muy popular que añade aguacate: queda cremosa y es la que muchas taquerías ponen en un dispensador en cada mesa.
La salsa asada se hace tostando tomatillos, cebolla, ajo y chile en un comal o sartén seca hasta que tengan manchas negras, y luego moliéndolos. En molcajete queda con textura; en licuadora, más lisa. El sabor ahumado del asado es muy distinto del de la salsa cocida.
Qué cocinar con ella
Con una buena salsa verde se resuelven muchas comidas: unas enchiladas verdes con pollo desmechado y queso campesino; unos chilaquiles para el desayuno con las tortillas del día anterior; un caldo de pollo al estilo de pozole verde; o simplemente unos huevos revueltos con salsa encima. Combina muy bien con productos colombianos: sobre una arepa de queso o con chicharrón queda sorprendentemente bien.
Se conserva cinco días en la nevera en un frasco cerrado y se puede congelar en porciones pequeñas.
El molcajete y la textura
En muchas casas mexicanas la salsa se sigue haciendo en molcajete, el mortero de piedra volcánica. La diferencia no es solo romántica: al machacar en lugar de licuar, las semillas del tomatillo no se rompen del todo, la salsa no se llena de aire y conserva trocitos de cebolla y chile que le dan textura. En Colombia el pilón de madera que se usa para el hogao o para machacar ajo cumple una función parecida. Si no tienes ninguno, licúa por pulsos cortos en vez de dejar la licuadora encendida: la salsa queda menos espumosa y con mejor color.
Errores frecuentes
- Usar demasiada agua. La salsa queda aguada y sin cuerpo; mejor añadir el agua de cocción poco a poco.
- Licuar el cilantro caliente. Si los tomatillos están hirviendo, el cilantro pierde color y aroma. Espera a que se templen.
- Olvidar la sal. El tomatillo es muy ácido y necesita más sal de la que parece. Prueba y corrige al final.
- Guardarla en un recipiente metálico. La acidez reacciona con algunos metales; usa vidrio o plástico.
Con estos cuidados, una salsa verde hecha en casa en Colombia queda prácticamente igual a la de una taquería mexicana, porque el ingrediente principal es exactamente el mismo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar uchuva en lugar de tomatillo?
No. La uchuva es dulce y frutal; la salsa no queda ni con el sabor ni con el color de una salsa verde mexicana.
¿Dónde se consigue el tomatillo en Colombia?
En la revisión de octubre de 2026 lo encontramos en Olímpica como tomate tomatillo verde. También puede aparecer en plazas de mercado grandes y en tiendas de productos mexicanos.
¿Qué ají uso para la salsa verde?
Un ají picante fresco reemplaza bien al chile serrano. Ajusta la cantidad según el picor.
¿Por qué mi salsa verde sale amarga?
Casi siempre porque los tomatillos se cocinaron de más. Retíralos del fuego en cuanto cambien de color.

Fundador, Recetas Mexas
Mexicano de Puebla, informático y foodie. Autor de 1.250+ recetas mexicanas auténticas adaptadas para cocinas de todo el mundo. Residente en Madrid desde 2018.
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