Tamales mexicanos: un mapa por regiones, hojas y rellenos
Un viaje por los tamales de México: de los oaxaqueños en hoja de plátano a los norteños en hoja de maíz, con sus masas, rellenos y secretos.
EBEdmond Bojalil
Recetas Mexas

En México no existe un solo tamal: existen cientos. Cada región tiene su masa, su hoja, su relleno y su forma de doblar. El tamal es una de las herencias más antiguas de nuestra cocina, con raíces prehispánicas que se remontan a más de tres mil años. La palabra viene del náhuatl tamalli, que significa envuelto. Y eso es justo lo que define a este platillo: masa de maíz envuelta y cocida al vapor, lista para reunir a la familia.
## La masa: el corazón de todo
La masa se hace con maíz nixtamalizado, ese proceso prehispánico en el que el grano se cuece con cal. La nixtamalización no solo ablanda el maíz: libera nutrientes, mejora el sabor y da esa textura única. La masa se bate con manteca de cerdo hasta que quede esponjosa. El truco de las abuelas es soltar una bolita de masa en un vaso con agua: si flota, ya está lista.
## El centro: el tamal que casi todos conocemos
En la Ciudad de México, Puebla y el Estado de México domina el tamal en hoja de maíz seca, de masa firme y bien batida. Los clásicos son el verde (con salsa de tomate verde y pollo o puerco), el rojo (con chile guajillo y ancho) y el de rajas con queso. No puede faltar el tamal dulce, teñido de rosa, con pasas. En el centro nació la guajolota, ese tamal metido dentro de un bolillo.
## Oaxaca: la hoja de plátano manda
En Oaxaca el tamal se envuelve en hoja de plátano, que se asa ligeramente sobre la lumbre para que se vuelva flexible y suelte su aroma. El resultado es un tamal más plano, ancho y húmedo. La estrella es el tamal oaxaqueño de mole negro con pollo: la masa se unta con ese mole complejo de chiles, especias y chocolate. También están los tamales de chepil, una hierba local que se mezcla en la masa.
## El sureste: chaya, achiote y dimensiones grandes
En Yucatán reina el mucbipollo o pib, un tamal enorme que se prepara para el Día de Muertos (Hanal Pixán) y tradicionalmente se cocía bajo tierra. Lleva masa con achiote, pollo y cerdo. En Chiapas encontramos los tamales de chipilín y el famoso tamal de bola, donde la hoja de plátano es protagonista.
## El norte: hoja de maíz y carne deshebrada
En el norte volvemos a la hoja de maíz seca, pero con otra personalidad. En Sonora, Chihuahua y Nuevo León el tamal es más pequeño, compacto y de masa fina. El relleno por excelencia es el de carne de puerco o res deshebrada en chile colorado. Los tamales norteños suelen prepararse en tandas enormes en diciembre: vecinas y familias se juntan en una tamaliza para producir cientos de piezas. Son la cena obligada de Nochebuena en muchos hogares.
## Hojas distintas, mismo cariño
Más allá de maíz y plátano, hay envolturas regionales fascinantes: las corundas michoacanas, dobladas en triángulo dentro de hojas de la planta del maíz, y las uchepos, hechas con maíz tierno y de sabor casi dulce. De norte a sur, el tamal comparte algo: nunca se hace para una sola persona. Se prepara en grande, en familia, para Navidad, para la Candelaria del 2 de febrero, para celebrar. Así que la próxima vez que comas un tamal, fíjate bien: la hoja, la masa y el relleno te están contando de qué parte de México viene.

Edmond Bojalil
Fundador, Recetas Mexas
Mexicano de Puebla, informático y foodie. Autor de 1.000+ recetas mexicanas auténticas adaptadas para cocinas de todo el mundo. Residente en Madrid desde 2018.
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