
Enchiladas: Todos los Tipos y Recetas
Guía completa de todos los tipos de enchiladas mexicanas: verdes, rojas, suizas, de mole, potosinas y más. Historia, recetas, diferencias regionales y cómo hacerlas perfectas en casa.
Las enchiladas son uno de los platillos más antiguos y queridos del país. Su concepto es simple: tortillas rellenas bañadas en salsa. Pero a partir de esa base, cada región creó su propia versión, y el resultado es una variedad asombrosa que vale la pena explorar a fondo.
Historia Breve
Las enchiladas existen desde antes de la conquista española. Los aztecas ya comían tortillas enrolladas con salsa de chile. El nombre viene del náhuatl "chilli" (chile) más el sufijo español "-ada" (llena de). Literalmente: enchilada es "llena de chile". Con la llegada de los españoles y sus quesos, cremas y carnes, las enchiladas evolucionaron hasta las versiones que conocemos hoy.
1. Enchiladas Verdes
Las enchiladas verdes son quizá las más populares en todo el país. Tortillas rellenas de pollo bañadas en salsa verde de tomate verde, coronadas con crema y queso fresco.
Origen: Nacional. Dificultad: Fácil. Picor: Bajo a medio.
Salsa: Tomates verdes hervidos + chile serrano + cilantro + cebolla + ajo, licuado. Escoge los tomates verdes chicos y firmes, con la cáscara pegada al fruto: los grandes y aguados dan una salsa deslavada.
Truco: Pasa las tortillas por aceite caliente 5 segundos antes de rellenar. Eso las sella y evita que se rompan o se deshagan con la salsa. Es el paso que separa unas enchiladas mediocres de unas perfectas.
2. Enchiladas Rojas
Las enchiladas rojas usan salsa de chile guajillo (o ancho), más terrosa y profunda que la verde.
Origen: Centro del país. Dificultad: Fácil. Picor: Bajo.
Salsa: Chiles guajillo tostados y remojados + jitomate asado + ajo, licuado, colado y frito en aceite.
Relleno clásico: Pollo deshebrado, aunque también de queso (versión vegetariana), de papa (la más económica) o de carne deshebrada.
3. Enchiladas Suizas
La versión más indulgente: bañadas en salsa verde cremosa y gratinadas con queso hasta quedar doradas y burbujeantes.
Origen: Ciudad de México, en el restaurante Sanborns, en los años cincuenta. Se llaman "suizas" por la crema y el queso, asociados con la repostería suiza.
Diferencia clave: La salsa verde se mezcla con crema antes de bañar las enchiladas, y luego se gratinan al horno con queso rallado. El resultado es cremoso y absolutamente adictivo.
Para que salgan bien: Usa crema de rancho, la que venden por litro en la cremería, y no dejes hervir la mezcla de salsa y crema o se corta. Para gratinar, queso Chihuahua, asadero o manchego mexicano: funden parejo y doran bonito, cosa que el queso fresco nunca hará.
4. Enchiladas de Mole
Tortillas bañadas en mole, casi siempre rellenas de pollo y decoradas con ajonjolí y cebolla. Son el platillo de celebración por excelencia.
Origen: Puebla y Oaxaca. Dificultad: Media (si usas pasta de mole, fácil).
Truco: El mole debe estar caliente y con buena consistencia (ni muy espeso ni muy líquido) cuando bañes las tortillas. Si está muy espeso, agrégale caldo de pollo poco a poco.
5. Enchiladas Potosinas
Tortillas teñidas de rojo con chile ancho DESDE LA MASA, rellenas de queso y salsa, y cocinadas en comal. Son completamente distintas a las demás enchiladas.
Origen: San Luis Potosí. Dificultad: Media-alta (hay que hacer una masa especial).
Lo especial: El chile va DENTRO de la masa, no es una salsa que se pone encima. La tortilla misma es roja, picosita y con un sabor increíble. Se hacen tipo empanada: se rellena la tortilla de queso, se dobla y se cocina en el comal con un poco de aceite.
6. Enfrijoladas
Técnicamente son enchiladas de frijol: tortillas bañadas en salsa de frijol negro en vez de salsa de chile. Suaves, cremosas y muy satisfactorias.
Origen: Oaxaca. Dificultad: Muy fácil. Picor: Ninguno, a menos que le agregues chile.
Receta exprés: Licua frijoles negros con su caldo, cebolla y ajo. Calienta, pasa las tortillas, dobla, baña con más salsa, crema y queso. En 15 minutos tienes cena. Si les pones una hoja de aguacate tostada al licuado, suben de nivel.
7. Entomatadas
La versión con salsa de jitomate: tortillas bañadas en salsa de jitomate asado con cebolla y ajo. Suaves, ligeramente dulces y sin picante.
Origen: Nacional. Dificultad: Fácil. Picor: Ninguno.
Perfectas para: Niños y para quien no aguanta el picante. Todo el sabor sin nada de chile.
Técnica Universal para Enchiladas Perfectas
- La salsa: Debe estar lista y caliente antes de empezar a montar.
- Las tortillas: Pásalas por aceite caliente 5 segundos por lado (sartén con un centímetro de aceite). Escurre en papel absorbente. Este paso es CRUCIAL.
- Rellenar y enrollar: Pon una cucharada generosa de relleno en el centro, enrolla y acomoda en el refractario con la abertura hacia abajo.
- Bañar: Vierte la salsa caliente por encima cubriendo todas las enchiladas. Agrega crema y queso.
- Hornear (opcional): 10-15 min a 180°C para gratinar el queso. No es obligatorio, pero queda espectacular.
Errores Comunes
- Tortillas que se rompen: No las pasaste por aceite, o eran tortillas del día, demasiado húmedas. Las de un día antes aguantan mejor.
- Enchiladas secas: Poca salsa. La clave es ser GENEROSO. Siempre haz más salsa de la que crees necesitar.
- Enchiladas aguadas: La salsa estaba muy líquida. Redúcela hirviéndola de 5 a 10 minutos antes de usarla.
- Queso que no funde: Usaste queso fresco para gratinar. El queso fresco se desmorona, no funde. Para gratinar usa Chihuahua, asadero, manchego mexicano u Oaxaca deshebrado; deja el fresco y el cotija para espolvorear al final.
Maridaje
Las enchiladas van muy bien con vino: las verdes con un blanco seco y cítrico, las rojas con una garnacha joven, las suizas con chardonnay y las de mole con monastrell o cualquier tinto con cuerpo y nota especiada. O simplemente con agua de horchata y una cerveza bien fría.
Las enchiladas son de los platillos más agradecidos que existen: fáciles de hacer, casi imposibles de arruinar si sigues la técnica básica, y queridas por todos. Explora nuestro catálogo para encontrar tu variedad favorita.
Enchiladas Región por Región: El Mapa en Salsa
Hay al menos 30 variantes regionales de enchiladas documentadas. Más allá de las siete variedades principales que ya describimos, cada estado desarrolló su propia interpretación. Estas son las regionales más fascinantes que vale la pena conocer:
- Enchiladas mineras (Guanajuato): Bañadas en chile guajillo, se sirven con zanahoria y papa cocida encima, junto con una pieza de pollo frito. El nombre viene de los mineros que las compraban como almuerzo contundente. Es un plato único y completo.
- Enchiladas de Durango: Con salsa de chile pasilla, rellenas de queso y bañadas con crema. El pasilla les da un sabor ahumado y profundo que las distingue.
- Enchiladas placeras (Michoacán): Servidas con una enchilada roja, una pieza de pollo, zanahoria en escabeche, papas fritas y queso fresco. Son más un plato combinado que unas enchiladas simples.
- Papadzules (Yucatán): Tortillas bañadas en salsa de pepita de calabaza, rellenas de huevo duro picado y con salsa de jitomate encima. Es la versión maya de las enchiladas y tiene un sabor absolutamente único, terroso y elegante.
Cómo Preparar Enchiladas para un Grupo Grande
Las enchiladas son el platillo perfecto para fiestas y reuniones porque se pueden montar con anticipación. Esta técnica funciona de maravilla para grupos de 10 a 15 personas:
Un día antes: Prepara la salsa (o las salsas, si quieres ofrecer variedad), cocina y deshebra el pollo, y ten el queso rallado listo. Guarda todo en el refri.
2 o 3 horas antes de servir: Pasa las tortillas por aceite, rellena, enrolla y acomoda en los refractarios. Todavía no les pongas la salsa: las enchiladas armadas en seco aguantan bien un par de horas.
30 minutos antes: Baña con la salsa caliente, agrega el queso y mete al horno a 180°C de 15 a 20 minutos, hasta que burbujeen. Saca, pon la crema y el cilantro fresco y sirve de inmediato.
Cantidades para 10 personas: 30 tortillas de maíz (3 por persona), 1kg de pechuga, 1.5L de salsa, 300g de queso para gratinar y 250ml de crema. Presupuesto aproximado: entre 450 y 550 pesos comprando en el mercado, o sea unos 50 pesos por persona. Una ganga para semejante platazo.
Enchiladas y Salud: Versiones Más Ligeras
Si te preocupan las calorías de las enchiladas tradicionales (el paso de freír las tortillas suma bastante), hay alternativas que funcionan muy bien:
Tortillas sin freír: En vez de pasarlas por aceite, envuélvelas en un trapo húmedo y caliéntalas 30 segundos en el microondas. Quedan flexibles sin nada de grasa. Rellena, enrolla y hornea con la salsa. Pierdes un poco de textura, pero ahorras alrededor de 200 calorías por porción.
Enchiladas de calabacita: Sustituye las tortillas por tiras anchas de calabacita cortadas a lo largo con mandolina. Rellena con pollo y queso, enrolla, baña con salsa y hornea. Es la versión baja en carbohidratos y sorprende por lo bien que queda.
Salsa sin freír: En vez de freír la salsa en aceite (el paso clásico que le da profundidad), licua los ingredientes y hiérvelos directo. El sabor cambia un poco, pero sigue siendo bueno, y te ahorras la grasa del sofrito.
Cómo Comprar Bien para tus Enchiladas
Todo lo que necesitas está en el mercado, pero elegir bien hace la diferencia. Los chiles secos (guajillo, ancho, pasilla) son la pieza clave: cómpralos a granel en el puesto de especias, unos 30 pesos los 100 gramos, que rinden para 4 o 5 tandas. Deben estar flexibles y brillantes, no quebradizos ni con polvillo blanco; si truenan al doblarlos, ya llevan mucho tiempo ahí.
Las tortillas son el otro ingrediente crítico, y aquí va el consejo que más se agradece: para enchiladas conviene la tortilla del día anterior, no la recién salida de la tortillería. La tortilla caliente trae mucha humedad y se rompe al enrollarla. Compra un kilo (alrededor de 25 pesos) el día previo y déjalas orear en la bolsa abierta.
Para la crema, la de la cremería del mercado, vendida por litro, tiene una acidez y un cuerpo que la industrial no alcanza. Y en el queso, ten claro para qué es cada uno: Chihuahua, asadero u Oaxaca para gratinar; fresco o cotija desmoronado para espolvorear encima. Si buscas algo en particular, revisa nuestras tiendas y mercados recomendados, y date una vuelta por un restaurante si quieres probar unas enchiladas de mano experta antes de lanzarte a hacerlas.

Fundador, Recetas Mexas
Mexicano de Puebla, informático y foodie. Autor de 1.250+ recetas mexicanas auténticas adaptadas para cocinas de todo el mundo. Residente en Madrid desde 2018.
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